Rebaños, metáforas, cambios
- elartedeescribir20
- 26 nov 2021
- 4 Min. de lectura
Por: Ayu Violeta Gómez

Cambios. Esa palabra. La estoy mirando fijamente. La mayoría de veces esa palabra, o más bien lo que significa, me da miedo. Es cierto que en algunas ocasiones es conveniente, el problema es que, para mí, una persona apegada a las cosas (tanto materiales como inmateriales), es una palabra que solo me causa desavenencias.
Pero ¿a quién le importa esto? ¿Qué tienen que ver los cambios con el título?
No resolveré esa duda, porque ahora cambiaremos de nuevo el tema: Mi
papá.
Imaginemos… un álbum de fotos, de él.
Antonio Gómez Sánchez tuvo seis hermanos, todos mayores que
él, y muchos cambios, en específico de vivienda y de institución educativa.
Tras nacer y crecer en Bogotá, estuvo en un limbo constante entre Santander
(lugar de nacimiento de sus ascendentes) y Bogotá, de nuevo. Pasó por múltiples
colegios, viviendo aventuras en cada uno, pero… esas historias merecen más
tiempo, o tal vez otra crónica. Saltamos estas partes y vamos al colegio al que llegó en
su Sexto Grado de primaria.
El colegio San Pedro Claver, en Bucaramanga, fue su destino. En este colegio al principio fue difícil, pues recibió burlas de muchos compañeros, los cuales insinuaban que era gay por haber estudiado en un colegio femenino antes.
Ehhh, pero qué es esto, hay que dar contexto. Volvamos unas páginas atrás en el álbum. La Presentación, un colegio católico y femenino. Tras algunos años de esto, la directora se aburrió y decidió que a partir del momento se volvería mixto. Tenía que encontrar un chico para empezar… y ese fue mi papá. En este colegio fue líder de grupos de juegos variados, como una radiola en los descansos en la cual hacían chistes, reían, y disfrutaban. También inició un equipo de fútbol con las chicas, algo totalmente nuevo para ellas.
Y volvamos al San Pedro Claver. Por el mismo medio del fútbol (una gran afición que, incluso hoy, permanece en su carácter) hizo bastantes amigos. Las burlas pararon y su acogida fue grande a partir de ese momento. Y Entonces llega algo emocionante.
Cerremos el álbum y volvamos a la actualidad.
Estoy en videollamada con mi papá, acostada en el piso de la sala mientras en Bucaramanga, mi papá se mece en la hamaca de la casa familiar. Y me narra lo emocionante.
“Toño y Chivis: porque no queremos estar dentro del rebaño”. Espera, ¿eso te recuerda algo? Ah sí, el título, por fin hago honor a ello.
En las elecciones para Presidente Estudiantil se presentó, ¿por qué?
Porque no estaba de acuerdo con el reglamento, algunas normas le parecían absurdas, como la de “Los niños no pueden tener el pelo largo” “Las niñas no pueden tener la falda corta”. Y bueno, él pensó, “Si esto es una democracia, pues vamos a cambiar lo que no nos gusta”. Para estas elecciones eligió de Vicepresidenta a una compañera suya llamada Silvia Giménez y apodada "Chivis".
Él pensaba que era importante que no fueran dos hombres, sino un hombre y una mujer, y sentía que Silvia era un complemento para él y viceversa. Eran diferentes, ella era muy estudiosa, y sociable, lo que ayudó mucho a la campaña y a que, cuando pasaron a la presidencia, todo fuera mucho mejor. De ambos apodos crearon su eslogan, que completo era:
"Toño y Chivis: porque no queremos estar dentro del
rebaño. La honestidad no es un deber, es una obligación".
Había tres grupos: “Toño y Chivis” fórmula número 1. “Juan Pablo Quintero y Efraín Ardila” (en ese entonces, eran, el primero, el hijo del alcalde de Girón, el segundo, el hijo del empresario más importante de Santander) fórmula número 2. “Natalia Durán y Juan Sebastián Bayona” Natalia Durán fue secretaria de desarrollo social de Bucaramanga hasta hace poco. Fórmula número 3.
La más votada, la Fórmula Número 1, llevando a mi papá y a su compañera Silvia a la presidencia del colegio.
Ahora, con la imaginación que espero que todos tengamos, imagina una fogata, en una cancha de básquetbol. Una fogata mediana que arda alimentada por muchos ejemplares del Manual de Convivencia del colegio. Un “Cabildo Estudiantil Abierto y Popular” también se inició con este gobierno, para que en cada curso, desde 6° hasta 11° se expresara lo que cada quien quería.
¿El pelo? Lograron que se permitiera tenerlo un poco más largo en los chicos. Al irse habían conseguido que se mantuviera del largo deseado, ellos no alcanzaron a disfrutarlo pero lo dejaron así. A ellos les sucedió un chico: (Que hoy en día es un Concejal de Bogotá) Luis Carlos Leal Angarita, quien siguió las ideas de Toño y Chivis. Hoy en día es un conocido miembro de la comunidad LGBT quien, en su puesto de concejal, intenta hacer mucho por la comunidad.
Hay personas que solo conocen un rebaño. Que se quedan en
un solo lugar. Otras, como mi papá, conocen muchos. Y eso puede ser
una metáfora para los cambios. Así es que al final todo está conectado.
Cambios, el título, la crónica. Esta etapa en la vida de mi papá le formó
muchas opiniones, le dio muchas experiencias, que, en una vida normal, en un
solo lugar, no le habrían pasado igual o ni siquiera le habrían pasado.
Cambios. Tal vez hay veces que aceptar que algunos nos vienen bien, y que el apego no es lo más sano. Esos cambios nos forman, nos hacen la vida.



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