La medicina: una profesión que inspira
- elartedeescribir20
- 26 nov 2021
- 2 Min. de lectura
Por: Julieta María Legarda

Mi tío se llama Mario Argoty, es un gran médico, aunque cuando era niño no creyó en que podría salvar vidas. Ahora, se siente muy orgulloso de ayudar a los demás. Nació en Consacá, pueblo ubicado en el departamento de Nariño, abajo del volcán Galeras, una de las montañas más importantes y lindas de colombia aproximadamente a 9 km al occidente de la ciudad de Pasto, capital de este departamento; desde la casa de mi familia se puede ver las bocas del volcán.
A mi familia le encanta el deporte, todos mis primos son futbolistas, mi tío también lo fue; cuando era niño jugaba con sus amigos y con mi papá, convertían las calles del pueblo en canchas de fútbol. Eran muy famosos en el pueblo, ganaban casi todos los partidos, lo que hizo que mi familia que conformara el mejor equipo de futbol, salían a jugar a otros lugares, trayendo premios y trofeos para Consacá.
Este gran amor por el deporte, hizo que mi tío decidiera en algún momento de su vida estudiar educación física, porque, pensó que podría ayudar a los niños de Consacá para que
representaran al departamento y así brindar felicidad a todos sus habitantes, en especial a sus familiares, también porque la educación física es la base para practicar todos los deportes; cuando terminó el bachillerato en el Colegio Los Libertadores donde era muy reconocido por ser un gran deportista, estudió en Pasto y cuando la terminó, empezó a ser profesor en un colegio cerca de Consacá, como su mamá, ella fue profesora de toda la familia, de mis tíos, mis tías y hasta de mi papá.
Estuvo trabajando por varios meses, pero sintió que podría ayudar a los demás de otra manera; cuando era niño, jugando en Consacá con sus amigos y mi papá, se causaban caídas y heridas que mi tío curaba a escondidas de las mamás de los compañeros de juego. Mi tío recordó estos momentos y por eso decidió empezar a estudiar medicina ( el pudo llegar a relacionar la educación fisica con la medicina debido a que las dos ayudan a preservar la salud ser humano) ; carrera de la que se enamoró, estuvo estudiando en Ecuador, porque Consacá queda muy cerca de la frontera, pero después de un tiempo, extrañando su pueblo, decidió regresar a pasto a terminar su carrera de medicina en Colombia.
Cuando se graduó de médico, lo cual llenó de gran orgullo a nuestra familia, se sometió a un sorteo de servicio social obligatorio y así terminó en Guachucal un pueblito muy frío
que está muy cerca de otro volcán que se llama Cumbal y que también es muy bonito; allá esta trabajando y salva muchas vidas todos los días, es muy feliz. En Guachucal viven muchos indígenas que todos los días van a su consultorio, también les dice que realizan mucha actividad física para ayudar a su salud; su esposa también es médica y allá tengo dos primos, Mariana y Mario Fernando, que ya se la pasan jugando a curar enfermedades, serán médicos.
Cuando yo sea grande también quiero ser médica especialista en neurocirugía, quiero salvar vidas como mi tío.



Comentarios